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septiembre 20, 2016

Bienvenido, nuevamente a la iglesia





    Espero que estén pasando un buen día. 

    Esta semana les presento una historia que se encuentra en el libro Red like Blood (Roja como la sangre) de Joe Coffey y Bob Bevington.  En esta sección es Bob quien cuenta su historia y habla de Joe, el pastor de la iglesia.

Resultado de imagen para bob bevington    Esta historia me gusta porque me hace pensar en lo que debe ser la iglesia: un lugar en el que todos son bienvenidos para conocer el amor de Dios y ser confrontado con su palabra.  El testimonio de Bob es como el de muchos, complicado y difícil.  Para personas como él, no es fácil acercarse a la iglesia porque saben que la gente los puede señalar y, en algunos casos, ser rechazados.  La actitud del pastor, Joe, fue valiente, arriesgada, pero acertada y llena de amor.  El resultado, la vida transformada de una persona para la gloria de Dios.   Espero lo disfrutes.


     "Cuando conocí a Joe Coffey por primera vez tenía una resaca.  Mi primera esposa, Rita, me llevó a Christ Community Chapel (CCC), una iglesia que se reunía en el gimnasio de una escuela.  Recuerdo que pensé que era un lugar extraño para una iglesia.

Resultado de imagen para ironman competicion     Joe era el pastor asistente de la iglesia y el capellán de la iglesia.  Debes saber que Joe es un tipo lleno de energía que no se rinde.  Por lo que sé, siempre ha sido así.  Tiene más de 50 años y todavía participa en competencias de Ironman.  Es un hombre destacado entre los hombres y un comunicador notable.  Joe dio el mensaje ese domingo, pero no recuerdo una palabra de lo que dijo.  Es más un reflejo de mi condición en ese tiempo que su falta de capacidad.

Resultado de imagen para divorcio     Rita y yo fuimos bendecidos con dos hijos geniales, Dave y Lauren.  Mi carrera como optometrista se había consolidado, además paralelamente me había vuelto un empresario.  Había estado casado con Rita por 16 años y ella me era fiel y también al Señor, mientras tanto, mi relación con el Señor básicamente se había desplomado.  Cuando cumplí 40, era rico materialmente, pero estaba en la banca rota espiritualmente.  Sin darme cuenta, había encendido una bomba de 500 megatones que eventualmente detonó en una explosión de adulterio y divorcio que causaría estragos en docenas de vidas, y que habría de reverberar en las vidas de generaciones que aún no han nacido...

Resultado de imagen para gracia     Habían pasado 15 años desde que esa bomba estalló.  Al verlo en retrospectiva, estoy sorprendido de que Dios no se dio por vencido conmigo.  En lugar de eso, él comenzó a enviar a personas en mi camino para explicarme cómo funciona el evangelio con pecadores escandalosos como yo; de cómo la gracia emana de la cruz.  Gradualmente, Dios me permitió ver destellos de la gloriosa Persona de Jesús - quién es y lo que hizo.  Eso logró que algo pasara en lo profundo de mi alma.  Llámalo maravilla; llámalo temor; llámalo gratitud; llámalo una confrontación con la gracia.

Resultado de imagen para estudio biblico     Supongo que podrías decir que soy un pródigo volviendo a casa.  Pero créeme, el camino de vuelta al Padre no fue fácil.  Posterior a la detonación de la bomba, me encontré distanciado de cualquier cristiano que me había conocido.  En un principio simplemente los evitaba a todos.  Amy, mi segunda y actual esposa, se volvió cristiana y una amiga la invitó a un estudio bíblico de mujeres. ¡En la iglesia de Joe!  Para entonces, la CCC había crecido y se había vuelto una mega iglesia con todo un complejo de edificios y su propio gimnasio y Joe había sido promovido a pastor principal.  Yo estaba contento al saber que a Amy el estudio bíblico le estaba ayudando.  Las relaciones que estaba cultivando eran una bendición para ella.  Ocho años después, ella me dijo que quería que asistiéramos a la iglesia de Joe los domingos.  Yo le dije, 'Debes estar bromeando, mi nombre está en el fango en ese lugar.'

Resultado de imagen para church shopping     Amy sabía que era verdad, pero no lo vio como un problema.  Habíamos sobrepasado la pequeña iglesia a la que asistíamos - tenían escasos recursos para nuestros dos hijos, Grace y Michael.  Así que, después de seis semanas de resistirme y de visitar varias otras iglesias, estuve de acuerdo para que visitáramos CCC - una sola vez.

Resultado de imagen para orar     Me gustó todo en esa iglesia, especialmente el mensaje de Joe.  Después del servicio, Amy saludó a varias mujeres con niños pequeños mientras yo esquivaba algunos fantasmas.  Después de todos esos años, mi temor de encarar a una congregación que conocía bien mi historia, no había disminuido mucho.  Pero oré mucho esa semana, y cuando fuimos la siguiente semana, Amy estaba emocionada y yo podía percibir a Dios en ese lugar.  Oré más e hice una cita para ver a Joe.  Quería saber si él pensaba que era una buena idea que nos volviéramos miembros de CCC.

Resultado de imagen para conversar     Una semana después, entré a su oficina y me senté para tener una conversación cara a cara.  Revisé la sórdida letanía de eventos, toda la terrible historia, aunque estaba casi seguro que Joe estaba al tanto de ella.  Le dije, 'No sé si recuerdas...'
    Joe me miró directo a los ojos.  No estaba sonriendo.  'Sí, sí recuerdo.' 
     '¿No crees que sería más fácil para todos si encontráramos alguna otra iglesia?'
     Joe titubeó.  Mordió su labio.  Hubo un gran silencio.  Yo estaba sentado en la orilla de mi silla.
     'No,' dijo, 'No creo que sea necesario.'

Resultado de imagen para abrazo de bienvenida     Joe me ofreció gracia ese día.  Era claro - él sabía que la respuesta fácil a mi pregunta era 'Sí, busquen otro lugar.'  Pero en lugar de tomar el camino fácil, él me ofreció gracia.  Lo sentí en lo profundo de mi alma.  En ese instante me di cuenta que CCC era un lugar seguro para los pródigos que regresaban..."
pp 11-13  

     Al leer la historia y la reacción de Joe, me pregunté cómo hubiera reaccionado yo.  También me pregunté cómo reaccionaría la iglesia en donde sirvo.  El camino fácil es muy tentador.

     Para poder alcanzar al mundo y ser luz dentro de éste, debemos saber cómo comunicar el mensaje de redención, es necesario que sepamos comunicarlo verbalmente, pero también de forma práctica.  Es importante considerar si la iglesia es un lugar en donde la gente - sea cual sea su situación - se siente bienvenida.  No se trata de ser indulgentes con el pecado, sino de amar al pecador.  Porque todos somos pecadores y sabemos que Dios nos ama.  Esa es la razón por la que Jesús vino al mundo.

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     Espero que podamos entender la gracia con la que hemos sido perdonados para que podamos compartir con la misma gracia.

Guillermo Bernáldez Flores

septiembre 06, 2016

Libertad al conocer a Jesús


    Saludos, 

al preparar el sermón de la semana pasada, revisé el excelente libro Counterfit Gods (Dioses falsos) de Tim Keller.  Keller revisa una lista de las cosas que culturalmente hemos aceptado, pero que, si son mal manejadas, pueden volverse nuestros ídolos. (Para una lista de los sermones, visita esta dirección).

     En el capítulo El dinero lo cambia todo, Keller nos hace reflexionar en lo arraigado que está el ídolo de la codicia y de la avaricia en casi todas las personas.  Aun dentro del cristianismo.  En la primera parte de este blog, vemos qué tan difícil es identificar esta situación.  Espero que podamos discernir nuestra relación con las posesiones y leas la segunda parte, en donde Keller nos habla del poder liberador del evangelio.  

No podemos ver nuestra propia codicia

Resultado de imagen para codicia     Innumerables escritores y pensadores han estado señalando que la 'cultura de codicia' ha estado consumiendo nuestras almas y ha traído el colapso económico.  Aun así, nadie piensa que el cambio está a la vuelta de la esquina.  ¿Por qué?  Es porque la codicia y la avaricia son muy difíciles de ver en nosotros.

Resultado de imagen para siete pecados     Hace algunos años hice una serie de conferencias de siete partes: Los Siete Pecados Mortales (Capitales) durante unos desayunos para hombres.  Mi esposa, Kathy, me dijo, 'Te apuesto que la semana que hables de codicia, habrá menos asistencia.'  Estaba en lo cierto.  La gente abarrotó el lugar para 'Ira' y hasta para 'Orgullo'.  Pero nadie cree que uno mismo es codicioso.  Como pastor, muchas personas vienen a confesarme que ellos luchan con casi todo tipo de pecado.  Casi.  No puedo recordar alguno que haya venido a verme diciendo, 'Gasto demasiado dinero en mí mismo.  Creo que mi deseo codicioso por el dinero está dañando a mi familia, mi alma y a las personas a mi alrededor.'  La codicia se esconde de la víctima.  El modus operandi del dios dinero incluye la ceguera de nuestro propio corazón...

Resultado de imagen para mujeres y dinero     Jesús advirtió a las personas muchas más veces acerca de la codicia que de sexo, aun así, casi ninguno piensa que es culpable por la avaricia.  Por lo tanto, todos deberíamos comenzar con una hipótesis para trabajar: 'Esto podría fácilmente ser un problema para mí.'  Si la codicia se esconde tan profundamente, nadie debería confiarse de no tener este problema...
pp. 51-53

La pobreza de Cristo

Resultado de imagen para codicia y jesus     ...  Jesús dejó toda su riqueza en el cielo, para que tú fueras su tesoro - tú eres su pueblo que es su tesoro (1 Pe 2:9-10). Cuando lo ves muriendo para hacerte su tesoro, hará que él sea el tuyo.  El dinero dejará de ser la moneda de tu significado y seguridad, y querrás bendecir a otros con lo que tienes.  En la medida en la que abraces el evangelio, el dinero dejará de tener dominio sobre ti.  Piensa en su costosa gracia hasta que te cambie en una persona generosa.

Resultado de imagen para jesus es amor    La solución a la tacañería es una reorientación a la generosidad de Cristo en el evangelio, cómo derramó su vida por ti.  Ahora no tienes que preocuparte por el dinero - la Cruz prueba el cuidado de Dios por ti y te da seguridad.  Ahora no tienes que envidiar el dinero de nadie.  El amor y la salvación de Jesús te confiere un estatus notable - uno que el dinero no puede darte.  El dinero no puede librarte de una tragedia, o darte control en un mundo caótico.  Sólo Dios puede hacer eso.  Lo que rompe con el poder del dinero sobre nosotros no es un esfuerzo redoblado para seguir el ejemplo de Jesús, sino conocer más profundamente la salvación de Cristo, lo que tenemos en él y el vivir los cambios que ese entendimiento hace en tu corazón...
pp. 67-68

     Espero que esta alternativa sea un alivio.  No se trata de hacer cambios de comportamiento, movidos por nuestra propia voluntad.  Se trata de entender el sacrificio que hizo Jesús por amor a cada uno de nosotros.  Ese es el poder del evangelio: libera, da vida, genera esperanza y nos llena de confianza.  Se trata de conocer profundamente a Jesús, de una manera personal.  

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     Ésa es la invitación para hoy, busca a Jesús, conócelo.  No hay duda, cualquiera que llega a conocer a Jesús, se enamorará de él.  ¡No dejemos pasar el tiempo!  Jesús te ama, dejó todo y dio su vida por ti.

Guillermo Bernáldez Flores

agosto 24, 2016

Matrimonio modelo

     Saludos,

El pensamiento de esta semana surgió cuando revisaba el libro Cómo los hijos crían a sus padres de Dan Allender para preparar el sermón del próximo domingo.  Me parece un muy buen libro para todos los que somos padres o los que están por serlo.

     Ahora que la familia está bajo ataques continuos por parte de la sociedad, es importante que podamos aprender a crecer en como familia y de esta forma ser sal y luz en este mundo, pero más importante que eso, para que podamos ayudar a nuestros hijos a comprender las dinámicas familiares y cómo se relacionan con la voluntad de Dios. 

     El autor nos hace ver la importancia de ser transparentes con nuestros hijos en nuestra relación con nuestra pareja, ya que esto les ayudará a entender que somos pecadores y, por otro lado, que la gracia de Dios se refleja en las acciones familiares.  Espero que lo encuentren edificante.

       La intención de Dios es que el matrimonio sea la relación que revele de manera más profunda su carácter, corazón, pasión y propósito.  Un matrimonio es el rostro de Dios a un mundo que no le puede ver a menos que se le represente en carne humana.  El matrimonio personifica la naturaleza Trinitaria de Dios por medio de la interacción y unión de personas distintas y que se complementan.  El matrimonio puede y debería reflejar la fortaleza y la misericordia de Dios.  Con toda sinceridad, el matrimonio también es un problema.

     El matrimonio modelo revela el carácter de Dios y también expone nuestra profunda necesidad de perdón.  Tal como el matrimonio debería revelar algo del amor de pacto de Dios, también es una prueba más profunda de nuestra necesidad del amor leal de Dios debido a la ola de pecado y dolor que surge en cada matrimonio.  Los asuntos más profundos, intensos y eternos de la vida salen a la superficie en el contexto de dos seres humanos que comprometen sus futuros y les dicen a todas las fuerzas e influencias destructivas que nada, sino la muerte los va a separar.  Si esto parece ser una invitación atrevida a que surjan problemas, es justo así. 

     El matrimonio es el suelo húmedo en el que crecen las cizañas del pecado y las rosas de la redención.  Ninguna otra relación requiere más, y da tan poco y tanto, y expone lo mejor y lo peor de nuestras almas.  Todas las debilidades en nuestro carácter (la falta de paciencia, el temor a la intimidad, una tendencia no natural a guardar rencor), se van a ampliar.  Sin embargo, lo maravilloso es que, en un buen matrimonio, las formas más profundas del sacrificio y la perseverancia, que habían estado ocultas y sin forma, van a surgir en los momentos más inesperados.

     Es crucial declarar el siguiente punto con atrevida claridad: Es preciso que los hijos vean lo mejor y lo peor en un matrimonio a fin de que no solo logren entender la profundidad del pecado, sino también la resplandeciente gloria de la convicción del arrepentimiento, la gracia, la reconciliación y la celebración.  De otra forma se sabría de la oscuridad relacional, pero no se le nombraría.  Y envenenaría la esperanza de la sanidad.

     Durante la pobreza de nuestros años en la universidad, mi esposa y yo solíamos ir a comer afuera una vez a la semana después de la iglesia.  Éramos demasiado pobres como para que ambos ordenáramos un plato, así que cada semana le tocaba a uno de los dos elegir la comida.  Luego la repartíamos.  Una semana discutimos que era nuestro turno.  Nuestras voces se elevaron con la intensidad de la convicción y el hambre.  No fue una interacción dura, pero en medio de nuestro debate escuchamos que nuestra hijita de dos años, Annie, dijo: 'Dinero, dinero, dinero.  Ustedes siempre pelean por el dinero.'

     Creí que nos íbamos a ahogar de risa, hasta que el peso de la perspicacia de mi hija nos sobrecogió.  Los hijos a veces intuyen lo que nosotros nos negamos a ver.  ¿Qué pasaría si en realidad escucháramos sus voces?  ¿Cómo cambiarían nuestros matrimonios y, a la vez, cuán diferentes seríamos como padres?

     Qué posición tan paradójica.  Los padres deben revelar a Dios y su gracia no solo al modelar lo que es verdadero, sino también lo que es falso.  Gracias a Dios, ninguno de nosotros tiene que fracasar a propósito; va a ser en forma natural y frecuentemente.  No obstante, cuando el pecado surge, no se debe barrer hacia un lado como una prerrogativa paterna o una simple aberración.  El matrimonio es el campo de adiestramiento de la búsqueda más sincera y riesgosa de madurez, así que debe ser a plena vista de nuestros hijos."
112-114

     Sin duda, podemos identificarnos con estas altas y bajas en nuestras familias.  Podemos reconocer los momentos oscuros en los que nuestro ego deja ver que el pecado es parte inherente de nuestro ser.  Dejamos de lado la paciencia porque nuestro tiempo es más importante que los otros miembros de la familia; olvidamos las palabras constructivas porque creemos que, de alguna forma, somos mejores.  Los resultados suelen ser desagradables: tensión, enojo, silencios de malestar.




     Sin embargo, Dios es fiel y nos habla de diferentes maneras y nos quebranta.  Nos damos cuenta que no somos lo bueno que pensábamos que éramos.  Se requiere valor para poder reconocerlo y buscar la armonía familiar - muchas veces requiere que nos humillemos y pidamos perdón.

     Estemos dispuestos a luchar por nuestro matrimonio; por mostrar a nuestros hijos que el amor cubre muchos pecados; que Dios es amoroso y comprensivo, no con palabras sino en la forma en que vivimos como familia. 

Guillermo Bernáldez Flores.

agosto 09, 2016

Santo, Santo, Santo


     Buen día, 
Ya estamos de regreso después de haber pasado unos días fuera de la ciudad visitando a la familia.

      Ha sido un buen tiempo para disfrutar con la familia, pero al mismo tiempo para retomar perspectiva, pensar y leer.  La cita del día de hoy es de Andrew Murray, pastor y evangelista sudafricano (1828-1917).  Sin duda, uno de sus temas favoritos fue la santidad.  No porque creyera que la salvación se gana por comportarse bien, sino porque estaba verdaderamente maravillado por la santidad de Dios.  

     Para volver a la cita, la encontré en un libro devocionales llamado, atinadamente Andrew Murray: La Santidad, editado por Lance Wubbels.  

     En cuanto al pensamiento, en sí, es acerca de la santidad divina y cómo es que esto afecta nuestra forma de vivir, ya que somos imagen y semejanza de Dios.  El devocional comienza con las palabras del profeta Isaías "vi al Señor excelso y sublime, sentado en un trono; las orlas de su manto llenaban el templo. Por encima de él había serafines, cada uno de los cuales tenía seis alas: con dos de ellas se cubrían el rostro, con dos se cubrían los pies, y con dos volaban. Y se decían el uno al otro:
«Santo, santo, santo es el SeñorTodopoderoso; toda la tierra está llena de su gloria.»" (Is 6:1-3).  

Espero que les agrade.
     "La santidad es el principal y más glorioso atributo de Dios, no solamente en la tierra, sino también en el cielo.  Los más brillantes de los seres creados, quienes están siempre delante, alrededor y encima del trono divino, encuentran su gloria adorando y proclamando la santidad de Dios.  Con toda seguridad no puede haber por nosotros algo superior, que adorar, proclamar y mostrara la gloria del Dios tri-uno y santo. 

     Después de Moisés, Isaías fue el principal mensajero de la santidad de Dios.  Moisés vio al Dios único en el fuego, escondió su rostro y tuvo temor de mirarlo, y así en un santo temor fue preparado para ser el mensajero.  Isaías, cuando oyó el canto de los serafines, cuando vio el fuego en el altar y que la casa se llenó de humo, exclamó: 'Pobre de mí'.  Y fue sólo cuando en su ser sintió una profunda necesidad de limpieza, y cuando recibió el toque de fuego purificador de sus pecados, que estuvo en capacidad de llevarle al pueblo de Israel el evangelio del Dios Santo, como su redentor.  Ojalá descubramos el mismo temor, la misma humilde adoración y la limpieza con fuego mediante el mismo redentor.

     La iglesia, en todas las épocas, ha relacionado la triple expresión de la palabra santo con la trinidad.  El canto de los seres vivientes alrededor del trono en Apocalipsis capítulo cuatro es la prueba de esta verdad.  Tras la solemne exclamación triple: Santo, santo, santo, los seres vivientes exaltan al que era, que es y que ha de venir, al todopoderoso: la fuente eterna, la manifestación presente del Hijo, el futuro perfeccionamiento de la revelación de Dios mediante la obra de su Espíritu en su iglesia.

     La trinidad nos enseña que Dios se ha revelado a sí mismo en dos formas.  El Hijo es la forma de Dios, es sus manifestaciones a medida que se muestra a sí mismo al hombre, la imagen en la cual toma cuerpo su gloria invisible, a la cual el hombre debe conformarse.  El espíritu es el Poder de Dios, que obra en el ser humano y que lo lleva a ser conforme a esa imagen.  En Jesús se manifestó, literalmente, la santidad divina en la forma de una vida humana, y su naturaleza se nos comunica a través del Espíritu Santo derramado el día de pentecostés para reproducir su vida y su santidad en nosotros." 
40-42

     Murray tiene razón, Dios es Santo, santo, santo.  Cuando olvidamos esto, corremos el gravísimo peligro de entender qué tan miserable era nuestra vida antes de que nos rescatara y adoptara.  Como consecuencia, minimizaremos el valor del sacrificio de nuestro señor Jesús. 


     La vida de santidad ha sido cambiada, erróneamente, por una serie de reglas y comportamientos que, muchas veces, no tienen fundamentos bíblicos.  Espero que, como dice Murray, tengamos la oportunidad de descubrir la maravillosa santidad de nuestro Padre celestial.

Guillermo Bernáldez F.