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noviembre 14, 2018

La necesidad de la cruz

Resultado de imagen para thomas a kempis     Un saludo a todos,

     El pensamiento de esta semana es de Tomás de Kempis, quien naciera en Holanda en 1392.  Su familia era devota, pero reconoció a Jesús como su salvador cuando escuchó a Gerhard Goote, un predicador callejero itinerante.  El mensaje que predicaba era sencillo, "Aléjate de tus pecados, sigue a Jesús y lee la Palabra de Dios."  Tiempo después, Tomás se unió a un grupo conocido como Los hermanos de la vida común, cuyo objetivo era vivir de forma sencilla, humilde y sin pretensiones basados en el ejemplo de vida de los primeros cristianos (Hc 2:42-47).

     Este libro, escrito antes de la Reforma protestante (1517), nos muestra el deseo de seguir sincera y desinteresadamente a nuestro Señor Jesús. Espero que sus palabras nos ayuden a poner en perspectiva nuestras  intenciones para servir a Cristo y que corrijamos aquello en lo que pudiéramos estar errados.  Que lo disfruten.

Resultado de imagen para love jesus     Muchas personas aman a Jesús, pero pocos cargan la cruz del Señor.  Muchos desean su consuelo, pero pocos tribulación.  Él encuentra muchos compañeros en la mesa, pero pocos en su abstinencia.  Todos desean regocijarse con Él, pero pocos desean soportar cualquier cosa por Él o con Él.  Muchos siguen a Jesús al partimiento del pan, pero pocos a beber la copa de su sufrimiento.   Muchos veneran sus milagros, pocos siguen la ignominia de su cruz.  Muchos aman a Jesús mientras no tengan que enfrentar dificultades; muchos lo bendicen mientras reciban consuelo de Él, pero si Jesús se escondiera y los dejara por un poco de tiempo, ellos comienzan a quejarse o se sienten mentalmente abatidos. 

Resultado de imagen para comodidad     Aun así, los que aman a Jesús por quién es Él y no por algún tipo de consuelo especial para ellos, los que lo bendicen en todas las tribulaciones y angustias del corazón, así como en el estado de comodidad más elevado.  Sí, aun si Él nunca hubiera querido darles comodidades, ellos lo alabarían y desearían darle gracias todo el tiempo.

Resultado de imagen para seguir a jesus     Oh, ¡qué poderoso es el amor puro hacia Jesús, que no está mezclado con intereses personales ni con amor propio!  ¿No deberían llamarse mercenarios a todos aquellos que siempre están buscando consuelo?  ¿Acaso no es evidente que se aman más a ellos mismos que a Jesús aquellos que siempre están pensando en su bienestar?  ¿Dónde se puede encontrar a alguien que esté dispuesto a servir a Dios por nada?...  En la cruz hay salvación, en la cruz hay vida; en la cruz hay dulzura celestial; en la cruz hay fuerza mental; en la cruz hay gozo del espíritu; en la cruz hay virtudes elevadas; en la cruz hay perfección de santidad.  No hay salvación para el alma ni esperanza de vida eterna, sino sólo en la cruz.  Por lo tanto, toma la cruz de Jesús y síguelo, y así entrarás a la vida eterna. 

     La salvación no es por obras, no es por el sacrificio que podamos hacer.  Pero el deseo de seguir a Jesús todo el tiempo y no únicamente en las buenas, muestra el motivo por el que me acerco a Jesús.

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     No quiero dar la imagen de buscar el dolor y el sufrimiento. Como todas las personas trato de evitar lo desagradable, pero como cristiano, entiendo que la cruz de Jesús - con todo el dolor que lleva la muerte a uno mismo - es central al mensaje y es la cruz que el Señor Jesús nos indica que debemos tomar (Lc 9:23).

Que nuestro Padre nos dé el valor y la determinación para seguirlo en todo.

Guillermo Bernáldez Flores

enero 03, 2018

Obedecer por amor y no por obligación


     ¡Buenos días y buen principio de año!

Seguramente has, al menos, pensado en algunas acciones que quieres cambiar o iniciar este año.  Si eres cristiano, seguramente has pensado también, en tu relación con Dios, porque sabes que él es el centro de tu vida.  Aun así, es importante considerar el enfoque bíblico para hacerlo.

     C. S. Lewis nos presenta, en su obra clásica, Mere Christianity (Mero cristianismo) una idea clara de cómo hacerlo: como una respuesta a la gracia de Dios.  Es cierto que existe cierta tensión entre vivir por gracia y vivir por las obras.  Por un lado, existe un lado - hasta cierto punto cínico - que rechaza cualquier tipo de acciones porque, argumentan, todo es por gracia.  No han entendido.  Verlo de esa manera es tener un concepto de una gracia barata, como dijera D. Bonhoeffer.  Por otro lado, existe un énfasis por actuar de forma obediente a los mandamientos divinos, pero muchas veces está más motivado por lo que puedo recibir a cambio o por el temor a ser castigado - anulando de esta forma la gracia.

     ¿Cuál debe ser nuestra actitud?  Espero que la siguiente cita sea de ayuda.

Resultado de imagen para gracia vs obras     Entiendo que las palabras 'dejarlo a Dios' pueden ser palabras engañosas, pero deben permanecer por el momento.  El sentido en el que un cristiano deja las cosas a Dios significa que él coloca toda su confianza en Cristo: confía que Cristo, de alguna manera, compartirá con él la obediencia humana perfecta que Jesús llevó a cabo desde su nacimiento hasta su crucifixión: que Cristo hará al hombre más como él y, de alguna manera, reparar sus deficiencias.  En lenguaje cristiano, Jesús compartirá con nosotros su calidad de Hijo, para hacernos como él mismo, 'hijos de Dios...  Si quieres ponerlo de esa forma, Cristo nos ofrece algo a cambio de nada; de hecho, él ofrece todo por nada.  En cierto sentido, la totalidad de la vida cristiana consiste en aceptar esa gran oferta.  Sin embargo, el problema consiste en alcanzar el punto de reconocer que todo lo que hemos hecho y podemos hacer equivale a nada.  Lo que nos hubiera gustado es que Dios hubiera contado nuestros buenos puntos y olvidado los malos.  Nuevamente, en cierto sentido, podrías decir que ninguna tentación ha sido superada hasta que dejamos de intentar sobreponerse a ella - tirar la toalla.  Pero entonces, no podrías 'dejar de intentarlo' en la forma y por la razón correcta hasta que hayas hecho tu mejor esfuerzo.  Aun así, por el otro lado, entregar todo a Cristo significa dejar de intentarlo.  Confiar en Cristo significa, por supuesto, intentar hacer todo lo que él dice.  No tendría sentido decir que confías en una persona y rechazas su consejo.  Así que, si verdaderamente te has entregado a él, implica que estás tratando de obedecerlo.  Pero lo estás intentando de un nuevo modo: menos preocupado.  No haciendo estas cosas para ser salvo, sino porque él ya ha comenzado a salvarte.  Sin esperar llegar al cielo como una recompensa por tus acciones, pero inevitablemente que quieras actuar de cierta forma porque los primeros rayos pálidos de salvación ya están dentro de ti. 
126-127

       Como cristianos creemos en la gracia, porque la Biblia lo enseña.  No hay nada que podamos agregar al sacrificio perfecto de Jesús.  Hacerlo equivaldría a decir que su sacrificio fue incompleto y por eso necesita de algo más.  Pero también recordamos las palabras de Santiago: "la fe sin obras está muerta."  Pero ya no como una obligación que es pesada y que, si no se cumple, merece castigo - algunos hablan de la misma pérdida de la salvación. 


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     Ser cristiano significa haber sido transformado; haber recibido un nuevo corazón y un nuevo entendimiento.  Esto nos hace entender que hemos recibido un regalo de muy alto precio; un regalo que, además, no merecíamos.  Cuando esto sucede, actuamos por amor a nuestro Dios y no como una mera obligación.  Que esto motive nuestras acciones y obediencia este año que comienza.

     Por la gracia del Padre, 


Guillermo Bernáldez Flores

junio 09, 2015

Perseverando



       Buen día,

el pensamiento de esta semana viene de un libro titulado On This Day: 365 Amazing and Inspiring Stories about Saints, Martyrs & Heroes (En este día: 365 historias increíbles de santos, mártires y héroes).

       Aunque el libro es de Robert J. Morgan, el texto pertenece en su mayoría a uno de los precursores de la Reforma Protestante del siglo XVI: Jon Hus (también lo pueden encontrar como John), quien escribe una carta a sus feligreses mientras él espera su sentencia de muerte.  Su crimen fue predicar la enseñanza bíblica de nuestra justificación por fe - y no por obras.  Hus muestra su entereza y confianza en la voluntad del Padre.
 
       Espero que sea motivante y que la disfruten. 
 
       "Jon Hus, nacido en un hogar de campesinos alrededor de 1373, se esforzó y terminó sus estudios para después comenzar a enseñar teología en la Universidad de Praga.  Él estuvo expuesto a los escritos de Wycliffe, y en 1402 cuando fue nombrado predicador en la influyente Capilla de  Belén en Praga, sus poderosos sermones relacionados con la justificación por medio de la fe conmovieron a toda la región de Bohemia.  Los oficiales de la iglesia se alarmaron por esto, y en 1414 Hus fue emplazado en Constance bajo los cargos de herejía.  Aunque se le prometió un salvoconducto, fue arrestado rápidamente.  En junio 10 de 1415, escribió a sus seguidores en Bohemia: 

        'Maestro Jon Hus, un siervo en esperanza, a todos los fieles  en Bohemia que aman y amarán a Dios, me encuentro orando para que Dios les conceda vivir y morir en su gracia, y morar por siempre en el gozo celestial.  ¡Fieles y amados, señores y damas, ricos y pobres!  Los animo y exhorto a que amen a Dios, y extiendan su palabra, y que la escuchen y observen de la manera más diligente.  Los animo a que abracen la verdad de Dios, que he escrito y predicado de las santas Escrituras...

       Escribo esta carta en la prisión, atado con cadenas y esperando mañana la sentencia de muerte.  Aun así, confiando plenamente en Dios que yo no me desvíe de su verdad ni acepte los errores, de los cuales soy acusado por testigos falsos.  Qué gracia me ha mostrado Dios, y cómo me ayuda en medio de tentaciones extrañas, sabrán cuando por su misericordia nos encontremos gozosamente en su presencia.  Del maestro Jerome, mi amado amigo, no he escuchado sino que él también, como yo, se encuentra en una desagradable prisión esperando la muerte, y eso como resultado de la fe que tan vehementemente mostró a los bohemios...

      Los animo a que se amen mutuamente, que defiendan a los hombres buenos de la violenta opresión, y que les den a todos una oportunidad para que ellos escuchen la verdad.  Estoy escribiendo esto con la ayuda de un buen ángel la noche del lunes...'

       Veintiséis días después, Jon Hus murió en la hoguera.

       Dios bendice a todas esas personas que son maltratadas por hacer el bien.  Ellos pertenecen al reino de los cielos.  Dios los bendecirá cuando la gente los insulte, maltrate y diga todo tipo de mentiras malvadas acerca de ti por mi causa.  ¡Estén contentos y emocionados!  Tendrán un gran premio en el cielo. (Mt 5:10-12)."


       Es difícil imaginar qué impacto pudo haber tenido esta carta en sus lectores - conversos e inconversos.  Pero puedo admitir que me motiva a seguir a mi Padre.  Como Hus, mi oración es pedir fortaleza en aquellas circunstancias difíciles y extremas por las que pudiera atravesar.  Sé que en los tiempos en los que vivo es difícil que me encuentre en una situación como la de él, pero en medio de mi contexto, espero serle fiel.



       Como todo mártir, su firmeza y fortaleza son admirables, y también debió serlo para sus seguidores.  Esto me hace preguntarme si mi forma de actuar motiva a otras personas a ser firmes en sus convicciones... definitivamente, eso es lo que espero.

       Orando y esperando en el Padre

Guillermo Bernáldez F.

noviembre 08, 2012

La Respuesta es Jesús

Saludos,

el pensamiento de esta semana es de un libro de Eric Metaxas titulado, Amazing Grace (Sublime Gracia) y subtitulado William Wilberforce y la heroica campaña para terminar con la esclavitud.  Y aunque el libro se enfoca en la vida y obra de William Wilberforce, la sección que he seleccionado se centra en la de George Whitefield.  La razón es que Whitefield fue una gran influencia en los tíos de William, y ellos a su vez lo fueron con el pequeño - con sus altas y sus bajas - que entonces vivía con ellos.

       Esta influencia trans-generacional - que en la Biblia es descrita como la responsabilidad de los padres a sus hijos de generación en generación - fue la que en esta historia va a dar como resultado la vida de un hombre que se alejaría de un mundo de corrupción y placeres, para entregarse desde su posición política a buscar una sociedad más justa y libre.  Wilberforce sería el personaje central en la erradicación del tráfico de esclavos y posteriormente en la abolición de la esclavitud.  Fue el primero a nivel mundial.  Antes de eso la esclavitud era una práctica común y se veía como algo natural que no debía cuestionarse.  Así es como la fidelidad tanto del predicador, como de sus familiares, fueron herramientas que Dios utilizó en la extensión de su reino.  Que lo disfruten.
 

        "Aunque a [William] Wilberforce no le gustaba su nueva escuela, él pronto llegó a amar a su tía y su tío... sin duda ellos fueron su mayor influencia espiritual."

Metaxas continúa diciendo: 

        "Aunque los padres de [William] Wilberforce no lo sabían, el tío y la tía de Wilberforce estaban en el epicentro de un renacimiento espiritual en Inglaterra en esos días.  Ellos eran amigos cercanos de una de las grandes figuras del siglo XVIII, George Whitefield - la fuerza humana central detrás del gran terremoto social conocido como el Gran Despertar [Great Awakening], que transformara no solamente a Inglaterra, sino a las trece colonias del otro lado del Atlántico [lo que llegarían a ser los Estados Unidos de Norteamérica].  También eran amigos muy cercanos a John Newton, otro gran personaje que el mundo conoce ahora como el ex-capitán de un barco en el que traficaba esclavos y que escribiera el himno 'Sublime Gracia'...
         Vale la pena detenernos en Whitefield y el estado de la fe cristiana en Inglaterra a mediados del siglo XVIII.  Inglaterra había dado la espalda decididamente a cualquier expresión de lo que podríamos llamar cualquier creencia cristiana seria desde el tiempo de los puritanos y las guerras de las religiones del siglo anterior.  Esto los había llevado a muchas divisiones y violencia, la religión [el cristianismo] estaba en plena retirada.  Las iglesias de mediados del siglo XVIII en Inglaterra habían abandonado todo lo que representaba al cristianismo ortodoxo e histórico, y ahora predicaban un tipo de moralismo tibio que parecía presentar a la civilidad y a la preservación del status quo [la preservación de las cosas como están en el momento] como el summum bonnum [máximo bien].  Comprensiblemente, la gente dejó de ver a las iglesias como el lugar en donde encontrar las respuestas a sus preguntas más profundas, y una niebla de desesperanza y una brutal superstición en el espiritualismo entró en la tierra.  Los pobres, como siempre sucede, sufrían lo peor con estos cambios en la atmósfera religiosa en Inglaterra. 


       Pero tres jóvenes llegaron a la Universidad de Oxford en la década de 1730 y quienes cambiarían las cosas drástica y rápidamente.  John Wesley y su hermano Charles eran dos de ellos.  Ellos formaron un club llamado el Club Santo, cuyos miembros oraban abierta y fervorosamente.  Pronto fueron llamados 'Metodistas' para burlarse de ellos porque los estudiantes pensaban que ellos eran demasiado 'metódicos' en su forma de usar el tiempo.  El tercer miembro del trío, George Whitefield, pronto llegó a Oxford y se les unió.

        Después de algunos años, sucedió algo sorprendente.  Todas las exigentes doctrinas y sus grandes esfuerzos para ser 'santos' y 'morales' se desvanecieron cuando Whitefield se percató de algo que tendría gran impacto.  Notó que la Biblia no enseña que debemos esforzarnos más por llegar a ser perfectos y santos, en su lugar debemos abandonarnos a la gracia de Dios.  La perfección moral no era la respuesta; Jesús era la respuesta.  Jesús había sido perfectamente moral, además no se supone que nosotros debemos salvarnos a nosotros mismos.



       ...  Cuando Whitefield comenzó a predicar esta nueva revelación, la gente venía pronta de lejos y de cerca a escucharlo.  Él sólo tenía 22 años entonces.  Perturbando la vieja organización teológica de aquella época, Whitefield comenzó a predicar en el campo abierto para que más gente pudiera escucharlo, y multitudes que casi llegaban a 30,000 personas se reunían [si te parece imposible de creer, sigue leyendo].

       El fenómeno que George Whitefield representaba, es difícilmente concebible para la mente moderna.  Miles de personas fueron cambiadas a lo largo de Inglaterra.  Mineros amargados lloraban y cantaban, y las groseras esposas de pescadores saltaban de gozo.  Nadie había dicho a estas pobres personas lo que este hombre con voz de trompeta les decía ahora, pero era como si escucharan  algo que ellos siempre habían reconocido como verdad pero que habían olvidado.  Sus experiencias previas con la religión distaban mucho de ésta... Después de haber revuelto la campiña inglesa y dado esperanza, gozo y significado a la miserable vida de los pobres que venían a escucharlo, Whitefield abordó un barco... a las colonias en Estados Unidos... Whitefield cruzó el Atlántico trece veces durante su vida."

      ...

        "En las colonias en Estados Unidos, Whitefield predicó en los campos desde Maine [norte] hasta Georgia [sur] y con frecuencia hablaba a multitudes de 30,000 personas, también.  Tal logro sin el uso de un micrófono nos hace plantearnos muchas dudas... como Benjamin Franklin, siendo un buen escéptico del norte, sospechó que no podía ser cierto.  Cuando Whitefield fue a Philadelphia en 1739, Franklin - siempre empiricista - decidió caminar alrededor de la multitud y medirlo por sí mismo.  Después de haber completado al gran circuito, Franklin estimó que de hecho, había allí no menos de 20,000 personas,  y agregó que él siempre había estado escuchando la voz de Whitefield."
 (6-9)

       Whitefield y Wilberforce nunca llegaron a conocerse en persona.  Es más, Whitefield no supo de los alcances de la obra de Wilberforce.  Sin embargo su fidelidad y la de otros dieron su fruto a su tiempo.  En nuestras sociedades en las que las personas esperan resultados inmediatos, nos debe alentar a la fidelidad, aunque no logremos ver los resultados. 

       Cabe también resaltar que en la búsqueda de la voluntad de Dios, no siempre se acierta en la primera oportunidad.  Cuando la búsqueda es sincera y se está dispuesto a reconocer que uno no es infalible, Dios lo usa para que podamos crecer en nuestro entendimiento de él mismo.  Especialmente cuando se trata de la gracia - cuando logramos entender que no se trata de cuánto me esfuerzo y logro, sino del gran amor de Dios.  No se trata de reglas, ni de apariencias, ni de impresionar a nadie.  Dios nos ama como somos: pecadores.  Y sólo cuando reconocemos esto, lograremos entender cuán profundo es su amor por cada uno de nosotros. 


       Si bien la vida de Whitefield es impresionante, no fue resultado de conocer la gracia.  Ya no sentía que era un requisito para que Dios lo amara más.  Ese debe ser el centro de nuestro accionar: la motivación como respuesta al amor de Dios.  Y cuando lo compartió con otros, trajo mucho gozo y cambios.... todos como respuesta al gran amor de nuestro Padre.  Porque como bien dice Metaxas, la respuesta no somos nosotros, sino Jesús.

Guillermo Bernáldez. 

febrero 22, 2011

Motivaciones


Saludos,

Esta semana tuve que luchar con un par de preguntas que se dispararon al leer uno de los artículos de Miroslav Volf compilados en Against the Tide (Contra la Corriente). El título del artículo es Más Bendición en Dar. Como lo comenté anteriormente, estos son artículos que Volf publicó en The Christian Century (El Siglo Cristiano) de 1996 a 2008. Es, una compilación muy buena y creo que sería extraordinario si pudiéramos encontrar este libro traducido al español/castellano.
Volf es croata y fue hijo de un pastor pentecostal durante el régimen comunista de la entonces Yugoslavia. Después experimentó el dolor de ver a su país y a su gente envueltas en una guerra civil y de "limpieza étnica". Ahora es profesor de teología en Yale. Toda esta gama de vivencias lo han enriquecido y lo han hecho, desde mi punto de vista, un teólogo profundo y sumamente desafiante en lo que respecta llevar las convicciones del cristianismo a la práctica, sin que ésta se vuelva moralista ni farisea. Espero que lo disfruten:
"Hace algún tiempo, una familia vino a visitarnos. Robert, como llamaré al pequeño niño que vino con ellos, era casi de la misma edad que nuestro hijo, y ninguno de los dos había desarrollado el arte de compartir. Pero Robert se encontraba ahora en el territorio de Nathanael. Los juguetes de Nathanael estaban regados por todos lados, y su responsabilidad era compartirlos. Lo hizo bien por un tiempo, pero cuando vio que Robert tomó su podadora de césped, su virtud llegó a un final abrupto. Él gritó y se abalanzó sobre Robert para recuperar el precioso juguete de las manos de Robert. Después de intervenir para poner fin a la disputa, yo estaba listo para dar un mini-sermón acerca de compartir, per la mamá de Robert habló antes que yo. Ella dijo, 'Nathanael, Robert solo está tratando de cortar tu pasto, ¡así tú no tendrás que podarlo tú mismo!'
Un comentario ingenioso y aparentemente inocente - pero no me gustó del todo. Generalmente, no me molesta que otras personas me ayuden a criar a mi hijo. Así que no me molestó el hecho de que ella dijera algo. Mi objeción era a lo que ella había dicho. Yo quería gritar, 'No la escuches hijo mío. Dile que no te manipule. Dile, '¡No disfraces el bien de tu hijo como algo bueno para mí! ¡No trates de cambiar mi generosidad en egoísmo!' Claro que no dije nada.
Ya tiene tiempo que me ha perturbado la forma en que nosotros en las sociedades contemporáneas - ... - nos motivamos mutuamente para actuar virtuosamente. Permitimos que el mercado moldee muchos de nuestros encuentros diarios. El mercado opera sobre el principio del interés propio de las partes en un intercambio. Una compañía quiere vendernos su producto. Para hacerlo, no nos dice, 'Si tu compras este teléfono celular, nos haces un favor - no tendremos que retirarnos del mercado, muchas personas comerán, muchos préstamos hipotecarios serán pagados a tiempo y nuestras ganancias se incrementarán.' En lugar de eso, una compañía nos dirá algo como esto (aunque con diferentes palabras): 'Este atractivo celular es exactamente lo que necesitas. Es compacto, fácil de usar, y tiene todas las características que tú quieres. Te conviene tenerlo.' ... En general, creemos que está bien que las compañías apelen a nuestro interés propio al tiempo que ellos buscan sus propios intereses. Después de todo, cuando pago por algo, espero obtener algo que me interese. De la misma manera, si yo estoy ofreciendo algo que produzco, debo obtener algo a cambio.
Así son las transacciones comerciales, que operan sobre el principio de intercambio. Claro que yo puedo, decidir donar mi dinero. O una compañía puede decidir donar sus productos. Pero cuando esto sucede, hemos abandonado el campo de lo económico y hemos entrado en el campo de la dádiva. Si veo las cosas correctamente, en las sociedades contemporáneas el campo de lo económico está invadiendo el campo de la dádiva cada vez más. Esto no quiere decir que la dádiva fuese alguna vez fácil, y algunos hasta argumentarán - aunque no creo que de forma muy persuasiva - que es imposible. Es por eso que Jesús tuvo que instruir a sus discípulos para que no cambiaran lo que debe ser dado en un intercambio de bienes. En cuanto a la hospitalidad dijo:

También dijo Jesús al que lo había invitado: —Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos; no sea que ellos, a su vez, te inviten y así seas recompensado. Más bien, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos. Entonces serás dichoso, pues aunque ellos no tienen con qué recompensarte, serás recompensado en la resurrección de los justos.(Lc 14:12-14)

En el mejor de los casos, la hospitalidad no pertenece al campo del intercambio, sino al campo de la dádiva. No debemos esperar recibir tanto (o más) de la hospitalidad que ofrecemos. Cada vez que un intercambio amenace con trastornar lo que debe ser una dádiva, debemos resistirlo. Ahí es donde aprender a compartir un juguete entra en la escena.
Noté qué tan profundamente erradas estaban las, bien intencionadas pero equivocadas palabras de la mamá de Robert y lo que ella intentaba hacer - ayudar a Nathanael a compartir. Primero, ella interpretó que lo que exclusivamente beneficiaba a Robert como algo que Robert estaba haciendo para el bien de Nathanael. Esto es claramente una malinterpretación manifiesta. Un modelo de esta malinterpretación habría hecho que Nathanael se preguntara si la gente puede hacer el bien a una persona en lugar de buscar sus propios intereses con el disfraz de una dádiva.

En segundo lugar, ella interpretó el bien que ella quería que Nathanael hiciera por Robert, como un bien que Nathanael estaba haciéndose a sí mismo. De hecho, ella estaba robándole a Nathanael la oportunidad de dar a Robert una dádiva y de esta forma compartir verdaderamente. Mañana él podrá pensar, '¿Por qué debería hacer algo para los demás cuando es evidente que no me beneficia si mi magnanimidad será interpretada como egoísmo?'
Es posible que sea difícil enseñar a nuestros hijos y motivarnos a nosotros mismos a dar a otros sin apelar a nuestro propio beneficio. Pero algo de nuestra excelencia humana y cristiana depende de si logramos hacerlo o no. De todas formas, todavía sigue siendo mejor dar que recibir."

(176-178)

Este artículo me hizo cuestionar mis acciones en dos ámbitos diferentes. En primer lugar, como padre de una hija y un hijo, tuve que analizar si los mensajes que doy a mis hijos - bien intencionados, como los de todo padre, podrían estar equivocadas. Y muchas otras, simplemente podrían ser malos mensajes porque son prácticos y me evitan largas explicaciones, cuando el tiempo es lo que me falta.

El segundo nivel, fue analizar mis propias motivaciones para dar - y para hacer las cosas en general. Tuve qie preguntarme cuántas veces lo he visto como un intercambio comercial, más que como una forma de extender la gracia que me ha sido dada. Recordé varios sermones en los que la dádiva se interpretaba como una buena inversión. De hecho, el tiempo que hemos estado en el seminario, hemos recibido algunas dádivas y, de pronto en la charla con las personas que nos han dado, salta algún comentario indiscreto en el que sabemos que nos dan, pensando que ellos van a recibir más de lo que nos están dando.

Y tú, ¿cuál es tu motivo para dar a otros? ¿Cómo motivas a tus hijos para que compartan?

Guillermo Bernáldez

Nota: El enfoque de este pensamiento no es la manera en la que se desarrolla el mercado actualmente, sino cómo afecta nuestras motivaciones.