
La historia es que Bob, desilusionado piensa abandonar la escuela y le comenta a Randy, quien decide acompañarlo en su aventura. Que disfruten la historia.
"Después de echarle gasolina al coche, sólo me quedaban unos cuantos pesos en el bolsillo, así que Randy se ofreció a pagar por la cena. Cuando volvíamos al auto después de haber comido, me volví hacia Randy y le dije: 'Sabes, Randy, ha sido fantástico que vinieras conmigo y todo eso, pero siento que me estoy quedando sin opciones. Creo que voy a regresar y acabar la escuela secundaria.' Tras una breve pausa, Randy volvió a repetir lo que se había convertido en un gran consuelo para mí durante el viaje: 'Oye, decidas lo que decidas, sabes que de cualquier manera, estoy contigo, Bob'.
Randy había estado conmigo y podía afirmar que
estaba conmigo' tanto en espíritu como con su presencia. Estaba comprometido conmigo y creía en mí. Yo no era un proyecto, era su amigo. Me preguntaba si tal vez todos los cristianos actuaban de ese modo. No lo creía, porque la mayoría de los que había conocido hasta el momento eran un tanto faltos de personalidad, parecían tener más opiniones sobre a qué o quién se oponían, que sobre aquello o a quién apoyaban. Sin hablar mucho más, Randy y yo intercambiamos una mirada silenciosa y asentimos con la cabeza: esto indicaba que habíamos acabado. Sin pronunciar palabra, salté al asiento del conductor, Randy hizo con el asiento del pasajero y seguimos la senda proyectada por las largas sombras del día anterior. Estaba regresando.
No hablamos demasiado al abandonar el valle de Yosemite; de hecho, tampoco conversamos durante un largo trecho del camino a casa. Uno de mis sueños acababa de internarse en un hospicio, y Randy era lo bastante sensible para saber que yo necesitaba espacio para pensar. Viajamos durante cinco o seis horas en silencio. De vez en cuando, Randy chequeaba cómo me iba, en su confiada y alentadora voz: 'Eh Bob, ¿qué tal estás?'

Sentí nauseas y me emocioné. Comprendí que lo que había en el suelo eran regalos de boda. Randy y su novia acababan de casarse. Cuando yo había llamado a su puerta aquel domingo por la mañana, Randy no solo vio a un alumno de escuela secundaria que había interrumpido el principio de su matrimonio, sino a un chico que estaba a punto de saltar a la vía del tren. En lugar de pasar los primeros días de casado con su esposa, me los dedicó a mí, colándose con sigilo en la parte trasera de una caseta de campaña.
¿Por qué? Porque Randy me amaba. Vio la necesidad y actuó. No se limitó a decir que me apoyaba o que estaba conmigo. Estuvo presente, conmigo, de verdad.


El amor hace."
(7-9)
Me siento muy agradecido porque Dios ha provisto muy buenos amigos a lo largo de mi vida. Igualmente me siento bendecido por mi padre acá en la tierra - a quien puedo contar como un verdadero amigo.
(Papá y yo - nuestra primera navidad)
El llamado que tenemos como seguidores de Jesús es similar - ayudándonos y motivándonos los unos a los otros. No siempre se trata de aceptar lo que hacen los otros, habrá veces en las que tengamos que confrontarlos - pero siempre en amor. Espero poder acompañar a mis amigos y así reflejar el amor de Jesús, ¿y tú? Espero que también.
Gracias a Dios por mi papá
Guillermo Bernáldez