aunque estaba preparando una cita que habla de la iglesia (será para la próxima), cuando un amigo - y mentor - me envió ésta, pensé que era muy apropiada para el día de hoy. La razón es que un buen número de amigos y conocidos están atravesando por momentos difíciles y creo que las palabras de Charles Spurgeon traerán consuelo y una perspectiva más amplia.



La vida en las barracas no produce buenos soldados. Loa grandes soldados son forjados en medio de los disparos y el tronido de los cañones. Tampoco los buenos marineros se hacen en mares tranquilos. Los buenos marinos se forjan en medio de las profundidades, donde el viento salvaje aúlla, los relámpagos retumban como tambores, las olas golpean repetidamente contra el casco del bote. Las tormentas y las tempestades moldean a marineros fuertes y aplomados.
Es el camino de los cristianos. Debemos esperar grandes tribulaciones antes de alcanzar una gran fe."
Sin duda, nadie desea pasar por pruebas y tribulaciones, pero es imposible vivir sin experimentar momentos de profundo dolor y tristeza. Como hijos e hijas de Dios tenemos la ventaja de saber que Dios es Todopoderoso y todo ocurre de acuerdo con sus decretos y su voluntad. Por otro lado, el apóstol Pablo, nos enseña que para los que amamos a Dios, todas las cosas son para bien (Rm 8:28). Obviamente, una fe sólida y madura, es algo bueno y deseable.
Claro que mientras estamos atravesando lo más duro de la tormenta, sentimos que no podemos más, que hemos llegado al límite. Sin embargo, las palabras de Spurgeon están llenas de sabiduría. No se trata de soportar estoicamente confiando en nuestras capacidades, sino confiando en que nuestra propia debilidad nos permite ver y experimentar más claramente el poder de nuestro Padre celestial.
Guillermo Bernáldez Flores